Si ante cada situación de la
vida diaria te formularas esta pregunta podrías abatir los miedos y las
preocupaciones que anteceden el cometido. Casi siempre la ansiedad precedente
magnifica los posibles resultados y en no pocos casos, los hace parecer malos
resultados.
Si te haces esta pregunta
ante cada situación simple o más compleja, y te respondes enumerando los
posibles resultados, desde el más positivo hasta el que creas que sería el
peor, entonces te dirás: - ' lo peor no es tan malo'
Un ejemplo, estoy valorando
la idea de crear un blog al que remita a muchas de las personas que yo
acompaño en mi práctica como
facilitador personal (coach); es un proyecto que como todo tendrá resultados.
Ante esto siento respeto, ansiedad y honestamente, miedo también. Y me he
preguntado cuál será el peor resultado.
El ultimo y menos agradable es que nadie lea lo que
escribo. Claro que será frustrante y desmoralizador, pero aun así seguiría
vivo, seguiría ayudando a mis clientes y seguiría buscando una forma efectiva
de expresarme y ser leído; de todo lo anterior se desprende que hasta el peor
de los resultados será, en alguna medida, positivo. Así es la vida,
matizada, ni el peor resultado de nuestras acciones es tan blanco o tan
negro.
¡Arriesga y gana o pierde,
pero crece!
Inspirado en: Cómo lograr el éxito (Dale Carnegie)
No comments:
Post a Comment